jueves, 24 de marzo de 2016

La Pasión de Nuestro Señor revivida 2000 años después

                                   


Repasar la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo puede significar, no sólo para un cristiano, sino en general para una buena persona, una infinita manifestación de la injusticia y del sufrimiento de un inocente. Pero en un instante posterior, si se acaba meditando esas situaciones dolorosísimas, y se extrapolan a nuestros días, a nuestra vida cotidiana, el sentimiento es, si cabe, más doloroso.

Podemos observar cómo esa misma Pasión es llevada a efecto día a día en nuestra vida. Nosotros somos los autores de esa Pasión de Nuestro Señor. Nosotros somos, en el mejor de los casos, cobardes espectadores del salvaje maltrato que los nuevos judíos, los nuevos Herodes, el nuevo Sanedrín, el nuevo Pilatos… dan a diario a Nuestro Salvador.

Y es que no es cierto que la Pasión de Nuestro Señor sea sólo un hecho histórico; ni tan siquiera es cierto que esa misma Pasión se haga patente sólo en la Santa Misa.

Lamentablemente, la Pasión de Nuestro Señor es reeditada cruentamente cada día por el pueblo español; por los gobernantes, culpables del permanente genocidio a que tienen sumida a la sociedad española mediante las clínicas abortistas, y por los propios españoles que, cobardes, nos conformamos con que en este momento histórico no vengan a buscar a quienes profesamos la fe en Jesucristo para darnos el último paseo, como en otros momentos históricos ha sucedido.

Culpables que nos escudamos y nos contentamos diciendo que si otros estuviesen, en vez de asesinar a un niño cada ocho minutos, asesinarían a uno cada seis… Mentiras autocomplacientes y justificativas de nuestra cobardía, y de complicidad con el crimen.

Culpables que protagonizamos, como verdugos, cada una de las nuevas estaciones de la Pasión de Nuestro Señor.

Veamos la nueva Pasión de Nuestro Señor en la España de hoy:


1ª estación.-  Jesús es condenado a muerte.-

La Verdad, por decisión del liberalismo decimonónico, ha dejado de existir. A partir de ahora todos debemos afirmar que la única verdad admisible es la negación de la Verdad Absoluta; la única verdad defendible es que cada uno tiene “su” verdad. Así, el vicio pasa a tener la misma consideración que la virtud, y la Verdad, la misma consideración que la Mentira.

Jesús, evidentemente, es condenado a muerte

Los partidos políticos son los encargados de la acusación particular. El Sanedrín, reunido en sesión extraordinaria decreta que el estúpido tiene la misma capacidad decisoria que el inteligente; el perverso, que el justo; el formado que el inculto.

Es el fin de la Verdad y el principio del dominio del Mal; el principio del gobierno de la Mentira, porque parece evidente que lo que no es Verdadero es inexorablemente Falso. No existen medias tintas en estas cuestiones.


2ª estación.- Jesús carga con la cruz.-

Los partidos políticos, erigidos en representantes de la voluntad popular; de una voluntad popular que en épocas de grandeza ha aportado a la colectividad nacional y principalmente a la Humanidad los capítulos más heroicos de su historia, trasmutan la historia del pueblo, la tergiversan, la anulan y la ridiculizan.

Poseedores de los medios de comunicación, de todos los medios de comunicación, crean opinión, difunden opinión, e imponen tiránicamente opinión, que de forma “libre” es asumida por la población…

¡Crucifícale!

Los mismos que poco antes le aclamaban como rey; los mismos que veían en los valores humanos los principios de su vida y de la vida social, son los que ahora, “libremente”, con los ojos abiertos gracias a la propaganda en que se ven inmersos; como nuevo Adán tentado en el Paraíso, “ven” lo que el Maligno les ha transmitido a través de los medios de comunicación.

¡Crucifícale!

Los gobernantes, los Pilatos del momento, satisfacen a la turbamulta previamente manipulada por los partidos políticos, y les dan aquello que previamente les han vendido como bueno y positivo.

Ahí tenéis lo que necesitáis y queréis: El aborto. Con él seréis más libres…

Las buenas gentes se lo creen. Las buenas gentes se lo tragan todo siempre que sea debidamente suministrado y manipulado por los medios de comunicación, fuentes de toda verdad… y los opresores sociales, poco a poco, controlan más y  mejor la mano de obra que les sirve.


3ª estación.- Cae Jesús por primera vez

La educación de los niños en los colegios era mejorable; las leyes laborales eran mejorables… Pero Herodes y Pilatos juntos, todos a una, con la complacencia y la sonrisa estúpida de sus lacayos, los autoconocidos como hombres libres, las han abolido; las han sustituido por leyes consensuadas entre ellos, manifiestamente peores que las anteriores; manifiestamente atentatorias contra la libertad, el conocimiento y la Justicia.

Generaciones enteras de jóvenes condenadas a la malformación intelectual; horarios laborales sin límite; desaparición de un patrimonio sindical acumulado, con un valor económico impresionante; supresión de las leyes protectoras de los trabajadores; supresión de todos los derechos adquiridos; dilapidación de los fondos acumulados en la Seguridad Social; despido libre… ¡Cuántos derechos laborales tirados por la borda!.

Y ese pueblo expoliado de sus derechos; ese pueblo engañado y malformado, se apelotona y grita…

-¡Qué buena es la libertad facilitada por Herodes y Pilatos!.

Completando la frase que en su día proclamase Lenin: “Libertad, ¿para qué?”, las masas, enardecidas, en puro frenesí de “libertad”, de esa libertad que una mente preclara confunde con esclavitud, también proclaman: “¿Justicia?, ¿para qué?”


4ª estación.- Jesús encuentra a María, su santísima madre

La familia, único reducto de humanidad es atacada con saña.

La ley del divorcio se presenta como la panacea de todos los bienes; la liberación, sobre todo de la mujer…

¡Qué gran mentira!. El divorcio, en manos de Herodes y de Pilatos, no es sino una nueva y mortífera arma, que hábilmente utilizada le garantiza seguir oprimiendo a un pueblo cada día más estúpido.

La familia es atacada desde todos los ángulos. Se derogan las leyes de protección a la familia; la presión fiscal contra la familia es proporcionalmente más agobiante conforme crece en número de miembros; se ridiculiza a la familia en todos los ámbitos; se presenta como progresista al divorciado, al mal educado, al sinvergüenza…, y como retrógrado al padre de familia, a la madre de familia, a la familia numerosa…

Pasan los años, todos se hacen viejos y no hay nuevas generaciones. Se vende como signo de futuro la convivencia en un asilo de ancianos… y la destrucción de la familia.

Pero da la coincidencia que, para mantener esos asilos de ancianos son necesarias manos jóvenes que produzcan… Los hijos, los pocos hijos, son condenados a mantener una población de ancianos egoístas que no han querido tener hijos… Y los hijos de familias numerosas son los destinatarios de la peor de las explotaciones… Los hijos de familias numerosas serán siempre explotados; en la niñez y en la adolescencia, en la juventud y en la madurez. Deberán pechar, no con la carga familiar querida de sus padres ancianos, que compartida con sus hermanos es, además, cuando se habla de carga, un hecho menor, sino con la carga de mantener a toda una población anciana.

Se ven forzados a cargar  con la rémora de gente que se ha negado a tener hijos; que se ha negado a ser generoso en su vida; que se ha negado a colaborar con la sociedad, y para colmo se ha reído de quienes sí han tenido hijos.

Herodes y Pilatos dan a éstos todos los derechos; Herodes y Pilatos, con los fondos creados por los jóvenes, se dedican a crear asilos de ancianos para acoger a los viejos sin hijos. Para que quienes jamás han recibido ayuda cuando la necesitaban de jóvenes, se vean obligados a prestársela a quienes siempre se la han negado.


5ª estación.- Simón de Cirene ayuda a llevar la cruz de Jesús

Dada la penosa situación. Dada la persecución que el sistema lleva contra la familia; dado el genocidio a que se ve sometida la población en el seno de sus propias madres, algunas personas se organizan para defender la familia.

Limitada cataplasma para un cuerpo maltrecho por una terrible deflagración.

El propio gobierno de Herodes; la propia administración de Pilatos, no obstante, y como muestra de su buena voluntad, colabora con unas limosnas.

Lo importante es salir en la foto…

Luego saldrán también en otras fotos; la del aborto, la de la eutanasia, la de la homosexualidad… Todo son fotos.

No importa el qué, sino el para qué.

No importa la Verdad, sino “su” verdad.

Las asociaciones de familia, si acaso acaban enquistándose como corporaciones, no serán sino un instrumento al servicio del propio sistema opresor, y eso, es conocido por el sistema opresor.

Las asociaciones de familia deben convertirse en núcleos de lucha sin cuartel, de donde surjan políticos capaces de desenmascarar a Herodes y a Pilatos, y de devolver a la sociedad, de devolver a la Humanidad, la Libertad y la Justicia que los políticos opresores le han usurpado.


6ª estación.- Una piadosa mujer enjuga el rostro de Jesús

Como las Asociaciones familiares, las asociaciones Provida levantan su voz.

Pero poco o nada, salvo una enorme gratitud por parte del reo, consigue alcanzar con su acción.

También aquí, Herodes y Pilatos facilitan fondos públicos generalmente suministrados por las familias más extensas.

Si moralmente la acción representa mucho en la Pasión de Nuestro Señor, poco representa prácticamente. Jesús sigue, inexorablemente, apaleado por los sicarios, hasta el Calvario.

Del mismo modo, mientras los culpables de tanto crimen dan con una mano unas migajas a las asociaciones provida, con la  otra subvencionan y facilitan la creación de clínicas abortistas y suministran por doquier pastillas abortistas. Cargas de profundidad para asesinar en los lugares más escondidos. ¡Que nadie escape vivo!.

En definitiva, a los explotadores, tanto les da que se críen hijos como que sean asesinados. Ellos, lo que quieren, a la postre, es el control social; el dominio sobre los usurpados.

Los explotadores, lo que quieren es que exista suficiente población que tiranizar. Claro, que un exceso de población puede ocasionar fisuras que acarreen sublevaciones y acaben con la tiranía…


7ª estación.- Cae Jesús por segunda vez

La Iglesia, la misma que Cristo fundase, no acaba de encontrar el camino.

Si en la Historia lejana existió un Elipando; si existió un Don Oppas, en la historia más reciente ha existido un Tarancón, un Jubany, un Camprodón, un Setién… y más.

Todos alabados por Herodes y por Pilatos.

Mientras tanto, los crímenes del terrorismo, casualmente en estos momentos, y contrariamente a lo acaecido en 1936, no se han cebado sobre los ministros de la Iglesia. Pero los asesinos no han cambiado su filosofía. ¿Quién la ha cambiado entonces?… Porque asesinatos sí se han  producido; tiros en la nuca y denegación de auxilio por parte de algún eclesiástico también…


8ª estación.- Jesús consuela a las hijas de Jerusalén

El Papa Juan Pablo II es un soplo de aire fresco para la Cristiandad y para la Humanidad.

Por su boca y por sus obras, Nuestro Señor consuela a su pueblo. Todavía hay esperanza.

Cristo, a través de su Vicario dice a su pueblo que no pierda la esperanza. Y lo que desespera al enemigo, lo que desespera a Herodes y a Pilatos es que ni tan siquiera juntos consiguen movilizar la décima  parte de la gente que moviliza un joven de ochenta y tres años conocido como Juan Pablo II.

No obstante, como ese gentío movilizado por Su Santidad el Papa se limita a manifestar su existencia, pero no se decide a quitar del poder a Herodes y a Pilatos, éstos se sienten tranquilos, y hasta se permiten el lujo de ensuciar son su presencia los actos de nuestro Papa.

Efectivamente, Nuestro Señor sigue su camino hacia el calvario. Los demás, miramos.


9ª estación.- Jesús cae por tercera vez

Nuestra sociedad nos dice que todos, absolutamente todos, tenemos derecho a ser cristianos; eso sí, en secreto,  en la intimidad, en nuestra casa, y como mucho en el templo.

Otra cosa, según el sistema, significa no respetar la libertad ajena. Otra cosa, como defender la Libertad con mayúsculas; denunciar las infinitas injusticias de un sistema político opresor que se proclama como máxima de la libertad, eso es caer en el cavernismo de una Iglesia ultramontana.

Los cristianos están obligados a asumir como el mejor de los sistemas uno que se proclama egemónico; los cristianos están obligados a supeditar su fe, basada en el respeto a la vida; basada en la Libertad; basada en la Justicia y basada en Dios, a los principios doctrinales de una sociedad que delega toda la verdad, no en Dios sino en las urnas.

Las urnas son la máxima verdad, y el cristiano está obligado a proclamarlo, olvidando que si acepta ese aserto, las urnas podrán decidir si Dios existe o no existe; si se justifica el asesinato o no; si lo limpio es sucio y si lo sucio es limpio, si el vicio es virtud y la virtud, vicio.

No parece poder compaginarse cristianismo y sistema opresor de Herodes y Pilatos. Bien al contrario, parecen antagónicos e incompatibles.

Sin embargo, quienes se dicen cristianos se muestran ufanos representantes de ese sistema inicuo.

Quizás por eso, Jesús cae por tercera vez, porque quienes se dicen sus seguidores no saben, no quieren, o las cadenas de oro les impide, acabar con un sistema que basa su existencia en la abyección.


10ª estación.- Despojan a Jesús de sus vestiduras

La televisión y los medios de comunicación, todos en poder del enemigo, fustigan sin piedad al Salvador.

Ya se ha erradicado de los medios de comunicación toda referencia a la honestidad y al buen gusto; ya se ha erradicado casi por completo toda referencia a la verdad espiritual y a la verdad científica. Sólo la verdad políticamente correcta tiene cabida en los medios.

La procacidad, la bajeza, la suciedad, la estupidez, campan por sus respetos en los medios de comunicación al socaire de lo que llaman libertad; una libertad que, como todo sucedáneo se parece al original poco más que en el nombre. Claro que quién no conoce lo original, da por excelente lo sucedáneo.

Así, nuevamente despojan a Jesús de sus vestiduras. Sin nada, Él atado, desnudo, golpeado, escupido, insultado… por unos medios de comunicación al servicio de lo más bajo y cruel.

Y nosotros, cobardes, asistimos como espectadores al crimen revivido, sin darnos cuenta que con Él somos también despojados de nuestras vestiduras morales y culturales. Somos despojados de todo aquello que nos identifica como personas.


11ª.- Jesús es clavado en la Cruz

Y en el colmo de los despropósitos, como si todos los actos cometidos sobre el cuerpo sagrado de Nuestro Señor no fueran ya suficiente despropósito, sus enemigos acaban colgándolo de la cruz.

En esta ocasión la cruz, la multiforme cruz que constantemente es usada por el Enemigo (así, con mayúscula), toma forma contra la educación y la escuela.

El nuevo sanedrín determinó hace años la destrucción de la escuela. En su momento se repartió un panfleto estrafalario titulado “el libro rojo del cole”, que a la postre no fue sino el programa que el nuevo Sanedrín perpetraría contra el pueblo español en su segmento más débil.

Nuestro Señor es clavado en la Cruz; nuestros hijos son condenados a la malformación espiritual y cultural; una lacra que jamás podrán quitarse de encima; una lacra que sumirá a la población en la estupidez y permitirá al nuevo Sanedrín prevalecer y seguir parasitando al pueblo al tiempo que se presenta ante él como su libertador.


12ª.- Muerte de Jesús en la Cruz

Pero los enemigos de Dios no quedarán tranquilos hasta que lo vean muerto.

Ya lo tienen crucificado, y de forma inexplicable, un cuerpo que ha recibido tal cantidad de castigo cruel, sigue vivo.

El Sanedrín cree que ya tiene dominado a Dios. Se creen los propietarios del bien y del mal, y toman una decisión determinante para probar que es así: Implantan el asesinato de los neonatos, y para que el pueblo vea que se hace en su provecho, lo llevan a cabo de forma metódica y limpia, sin que llegue a verse otra sangre que la de Nuestro Señor: Crean las clínicas abortistas.

En la Historia no se ha cometido crimen de tal magnitud, ni el marxismo, con sus trescientos millones de personas asesinadas durante el siglo XX. Nada; nada se puede igualar al crimen del aborto. Nada hay tan horrible, tan bajo, tan sucio y tan cobarde.

Pero el Nuevo Sanedrín es feliz, porque es consciente de que en cada nuevo crimen de un inocente están crucificando nuevamente al Salvador.

Y es que el Nuevo Sanedrín no puede hacer otra cosa. No pueden olvidar que hace 2000 años, Éste a quién estamos recordando se burló de sus acciones, resucitando, y quieren inundar en sangre de nuevos inocentes el recuerdo que les abrasa.


13ª.- Desclavan a Jesús y lo entregan a su madre

Ya ha expirado Nuestro Señor. Ya creen sus verdugos que con el hecho luctuoso de la muerte, del aborto, de la eutanasia, han vencido a Nuestro Señor.

Ahora ya pueden dormir tranquilos. Ahora ya no escucharán la voz que les removía lo que les quedaba de espíritu. Ahora podrán actuar libremente.

Para demostrar que ellos, además, son comprensivos con las realidades culturales y sociales, manifestado sobradamente con la proclamación de leyes injustas y atentatorias contra la familia, contra la persona, y dando categoría de normalidad a la enfermedad y al vicio, dan un nuevo paso y proclaman que a partir de ahora van a apoyar a la familia.

Justamente dicen que van a apoyar aquello a lo que han atacado de una manera directa y sin tapujos.

Tan tranquilos están de que Nuestro Señor está realmente muerto, que no dudan en entregar su cuerpo a su Santísima Madre.

Tan convencidos están de que la familia está en vías de extinción, que no dudan, precisamente ahora, y al tiempo que dan categoría de familia a uniones con características de más variopinto, de manifestar “su decidido” apoyo a la familia.

Nuestra Señora, nuestra Madre, llora desconsolada ante tal situación con su Hijo en los brazos y escucha las palabras de los políticos que han tenido la delicadeza de permitir que lo descolgaran de la Cruz y lo depositaran en sus brazos.


14ª.- Dan sepultura al cuerpo de Jesús

Sí, la generosidad del Sanedrín, la generosidad de los políticos no tiene límite. Han permitido que Nuestro Señor sea enterrado.

Han permitido que las procesiones de Semana Santa, que durante siglos han sido muestra de la fe de un pueblo, se hayan convertido en atractivo turístico; en “acontecimientos de interés turístico”, cuya reseña explotan las agencias de viajes.

¡Cuánta inteligencia han desarrollado los políticos!. En otro tiempo, esas mismas procesiones eran prohibidas; en otro tiempo, esas imágenes eran mutiladas y quemadas públicamente, al tiempo que a las personas que se atrevían a salir en procesión, a rezar o a acudir a un templo, sencillamente eran asesinadas.

Hoy no. Hoy, los mismos que en otro tiempo no tan lejano se llenaron las manos de sangre y regaron la geografía nacional con la sangre de sus más de trece mil asesinatos, se visten de nazarenos y cargan con las andas en procesión.

Y es que el atractivo turístico justifica cualquier acción… Y sobre todo, entierra definitivamente a Nuestro Señor.

El entierro de Nuestro Señor es más efectivo hoy, en las procesiones atractivo turístico, que en el Viernes Santo primero de la Historia.

Ahí van cantando en silencio su victoria. Ahí, luciendo sus espléndidas túnicas, los mismos asesinos de Dios van proclamando que han asesinado a Dios.

Dictan leyes que posibilitan el asesinado de niños… Y van de procesión.

Dictan leyes que destruyen la familia……………….Y van de procesión.

Dictan leyes que anulan la educación………………. Y van de procesión.

Malversan fondos públicos…………………………. Y van de procesión.

Anulan toda Libertad………………………………..  Y van de procesión.


Están enterrando a Nuestro Señor y bailan sobre su tumba la alegría de su victoria.
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miércoles, 23 de marzo de 2016

Don Quijote, algo más que una novela (2)

                                   
Me permito aseverar que don Quijote de la Mancha no es un personaje literario en que Cervantes se explayase a su gusto, sino una meditada burla de un personaje histórico que murió el mismo año que nacía el propio Cervantes.

No es, por lo tanto, una burla interesada por parte del propio autor, sino que, en todo caso, debe obedecer a la voluntad del autor por complacer el ego de quienes sí tenían algo contra el personaje histórico al que, según mi modesta opinión, pretende burlarse en la obra.

No voy a dar más rodeos; el personaje en cuestión, según he deducido, no es otro que Hernán Cortés, y quienes se querían burlar no podían ser otros que los miembros de la casa de Béjar.

Admito que es curiosa mi afirmación, porque el duque de Béjar, fue quién apoyó a Hernán Cortés en los momentos más críticos de su vida… O en los momentos aparentemente más críticos de su vida… porque Hernán Cortés acabaría muriendo, en la miseria, abandonado de todos, y al amparo de la casa de Medina Sidonia, no al amparo de la casa de Béjar.

Me he introducido en la Historia de España, cuando lo que quería comentar era una obra literaria; la obra más señera de la literatura española y tal vez de la literatura universal; pero es que la obra da para eso… y para mucho más.

Sí, se trata de una obra filosófica; seguramente también la más señera obra filosófica dentro del pensamiento español.

España carece de escuelas filosóficas, contrariamente a lo que sucede en Europa, donde nos encontramos con importantes escuelas. ¿Qué significa esto?

Para unos, la falta de cualidades en el pueblo español; para otros, entre los que me cuento, una muestra de que el pensamiento filosófico, en España, no es cuestión de núcleos endogámicos, sino que se encuentra diluido en la sangre y en el pensamiento del pueblo.

Con ello no pretendo insinuar que la masa, la multitud, sea capaz de generar pensamiento; lo que quiero manifestar es que la tradición cultural que nos conforma, que arranca de la cultura griega, con su máxima expresión en Sócrates, Platón y Aristóteles, nos ha legado unas cualidades que comportan la práctica imposibilidad de creación de escuelas filosóficas, porque nuestra propia cultura es, en esencia, eso: una escuela filosófica que nos ha posibilitado la creación de un mundo sobre el que, si bien hoy en día no ejercemos ningún control, sin nuestra cultura, posiblemente, hoy ya no existiría.

Seguirá...

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lunes, 21 de marzo de 2016

Comentarios a la constitución europea (2)

                                        
En su artículo I-2, afirma que “La Unión se fundamenta en el respeto de la dignidad humana, la libertad, la democracia, el Estado de Derecho y el respeto de los derechos humanos”, y yo me pregunto si ese respeto a la dignidad y a los derechos humanos es continuación de la actividad que, a lo largo de los siglos, han desarrollado los estados europeos a lo largo y ancho del mundo; En América, en Asia, en África, en Oceanía o en Europa.



Cuando los conquistadores españoles pisaron el Nuevo Mundo, escribieron a los Reyes Católicos diciendo: Aquí todo es diferente, plantas y animales; sólo los hombres son iguales a nosotros.

Esa es la esencia de la Hispanidad; tan contraria a la máxima europea aplicada en Norteamérica, donde “el mejor indio es el indio muerto”, o en Oceanía, donde a mediados del Siglo XX, tuvieron a bien tratar a los aborígenes fuera del punto de vista zoológico.

En el mismo artículo, refiriéndose a sí mismos señalan sin rubor que “en una sociedad caracterizada por el pluralismo, la tolerancia, la justicia, la igualdad, la solidaridad y la no discriminación…”.

Un pluralismo y una tolerancia que condena al más completo de los ostracismos a toda persona que cometa la felonía de pensar por sí mismo, independiente del pensamiento único; una tolerancia y un pluralismo que debe estar inexorablemente circunscrito al dirigentismo obligado de los partidos políticos ( y de los medios de “comunicación” de los que dependen); auténticos grupos de opresión de los ciudadanos, que se dividen la sociedad para manipularla mejor.

Justicia, igualdad y solidaridad, que inexorablemente están enmarcadas en los presupuestos que ellos mismos, a espaldas de la Justicia, la Igualdad y la Solidaridad, dictan en contra de las personas, promulgando leyes criminales que atacan directamente la vida del nasciturus, del enfermo y del anciano.

En su artículo I-3-2, afirman que “La Unión ofrecerá a sus ciudadanos un espacio de libertad, seguridad y justicia sin fronteras interiores y un mercado único en el que la competencia sea libre y no esté falseada.”

Las palabras son muy bonitas, pero hay que ver lo que ocultan, y para ello no hay más que analizar la trayectoria del sistema que dicta este presupuesto de ley.
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sábado, 19 de marzo de 2016

La conquista británica de España (XXII)

                                                   Juan Bautista Alberdi.jpg

No repasamos las vidas paralelas de todos los próceres, pero para terminar, podemos continuar con alguno de los que les siguieron inmediatamente los pasos.


Y en esta España americana, en 1852, Juan Bautista Alberdi, autor intelectual de la constitución argentina de 1853 (otro masón “patriota” que prefirió vivir en Francia) publicaba la primera edición de Bases y Puntos de Partida para la Organización de la República Argentina, con perlas como la que sigue:

Con tres millones de indígenas, cristianos y católicos, no realizaréis la República ciertamente. No la realizaréis tampoco con cuatro millones de españoles peninsulares porque el español puro es incapaz de realizarla allá o acá. Si hemos de componer nuestra población para el sistema de gobierno; si ha de sernos más posible hacer la población para el sistema proclamado, que el sistema para la población, es necesario fomentar en nuestro suelo la población anglosajona. Ella está identificada al vapor, al comercio, a la libertad, y nos será imposible radicar estas cosas entre nosotros sin la cooperación activa de esta raza de progreso y de civilización.

Y seguía diciendo:

La libertad es una máquina que como el vapor requiere maquinistas ingleses de origen. Sin la cooperación de esa raza es imposible aclimatar la libertad en parte alguna de la tierra.

Y seguía afirmando:

Aunque pasen cien años, los rotos, los cholos o los gauchos no se convertirán en obreros ingleses... En vez de dejar esas tierras a los indios salvajes que hoy las poseen, ¿por qué no poblarlas de alemanes, ingleses y suizos?... ¿Quién conoce caballero entre nosotros que haga alarde de ser indio neto? ¿Quién casaría a su hermana o a su hija con un infanzón de la Araucanía y no mil veces con un zapatero inglés.

Su adscripción al modelo racista británico afirmaba: Haced pasar el roto, el gaucho, el cholo, unidad elemental de muestras masas populares por todas las transformaciones del mejor sistema de educación: en cien años no haréis de él un obrero inglés que trabaja, consume, vive digna y confortablemente.

Y menospreciando la realidad cultural que a lo largo de los siglos había marcado la Hispanidad como centro de la cultura que en las mismas ciudades americanas hoy pervive en el urbanismo hispánico y en las 20 universidades dispersas por toda la geografía americana, afirmaba que

En Chiloé y en el Paraguay saben leer todos los hombres del pueblo y, sin embargo, son incultos y selváticos al lado de un obrero inglés o francés que muchas veces no conoce ni la o.

Evidentemente prefería la situación de Inglaterra, donde la asistencia en las escuelas de día habían alcanzado a una persona de cada 8,36 del total de la población en 1851, y la de Estados Unidos, que, como señala Dulce María Granja Castro,para 1776, año de la independencia de las 13 colonias norteamericanas, éstas sólo habían fundado nueve colegios, ninguno de los cuales era una verdadera universidad; para esa fecha, la Universidad de México, después de haber funcionado sin interrupción durante 225 años, ya había otorgado más de 1200 grados de doctorado y maestría, y 30.000 grados de licenciatura.

De una Inglaterra que, sin embargo, y en boca de Daniel O’Leary, se atrevía a proclamar que fué especial cuidado de la política española, no sólo mantener á los americanos en la ignorancia, sino aumentarla poniendo trabas á la inteligencia y perpetuándola por medio de la superstición. La verdad es que todo hace indicar que ese aserto el radicalmente cierto, pero aplicado a la España de 2015, cuando se halla dominada por el espíritu británico.

La venta, que ya se había formalizado cuarenta años antes, era manifiestamente apoyada por los nuevos siervos: Proteged empresas particulares (fiscales ¡jamás!) para la construcción de ferrocarriles. Colmadlas de ventajas, de privilegios, de todo favor imaginable sin deteneros en medios. Preferid este expediente a cualquier otro... Entregad todo a los capitales extranjeros. Dejad que los tesoros de fuera como los hombres, se domicilien en nuestro suelo. Rodead de inmunidades y de privilegios el tesoro extranjero para que se naturalice entre nosotros. Un ministro británico no lo hubiese formulado mejor.

Las Bases de Alberdi para el desarrollo constitucional son esclarecedoras. Había que calmar los ánimos de un pueblo que era expoliado; por ello marcaba que: Ante los reclamos europeos por inobservancia de los tratados que firméis, no corráis a la espada ni gritéis: ¡Conquista! No va bien tanta susceptibilidad a pueblos nuevos, que para prosperar necesitan de todo el mundo. Cada edad tiene su honor peculiar. Comprendamos el que nos corresponde. Mirémonos mucho antes de desnudar la espada; no porque seamos débiles, sino porque nuestra inexperiencia y desorden normales nos dan la presunción de culpabilidad ante el mundo de nuestros caminos externos; y sobre todo porque la paz nos vale el doble que la gloria. Mientras, la usurpación de Malvinas ya era un hecho consumado…


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ANOTACIONES PARA UN ESTUDIO DEL PRISCILIANISMO (2)

                                
SOBRE EL ORIGEN DEL PRISCILIANISMO

Los agnósticos aspiraban a la ciencia perfecta, a la gnosis, y tenían por rudos e ignorantes a los demás cristianos. Llámanse gnósticos, dice San Juan Crisóstomo, porque pretenden saber más que los otros. Esta portentosa sabiduría no se fundaba en el racionalismo ni en ninguna metódica labor intelectual. Los gnósticos
no discuten, afirman siempre, y su ciencia esotérica, o vedada a los profanos, la han recibido o de la tradición apostólica o de influjos y comunicaciones, sobrenaturales. La gnosis, pues, era un retroceso y contradecía de todo punto a la índole popular del cristianismo. Admitían en todo o en parte las Escrituras, pero aplicándoles con entera libertad la exégesis, que para ellos consistía en rechazar todo libro, párrafo o capítulo que contradijese sus imaginaciones, o en interpretar con violencia lo que no rechazaban. Los gnósticos son emanatistas, y sustituyen la creación con el desarrollo eterno o temporal de la esencia divina…Por lo que hace a la causa del mal, todos los gnósticos son dualistas, con la diferencia de suponer unos eternos el principio del mal y el del bien y dar otros una existencia inferior y subordinada, como dependiente de causas temporales, a la raíz del desorden y del pecado… Varias sectas proclaman el ascetismo y la maceración de la carne como medios de vencer la parte hylica o material y emanciparse de ella, al paso que otras enseñaron y practicaron el principio de que, siendo todo puro para los puros, después de llegar a la perfecta gnosis, poco importaban los descarríos de la carne. En este sentido fueron precursores del molinosismo y de las sectas alumbradas.

Fundaron Marco y Agape la secta llamada de los agapetas, quienes (si hemos de atenernos a los brevísimos y oscuros datos de los escritores eclesiásticos) se entregaban en sus nocturnas zambras a abominables excesos, de que había dado ejemplo la misma fundadora. Esto induciría a sospechar que los agapetas eran carpocracianos o nicolaítas, si por otra parte no constara su afinidad con los priscilianistas. Fuera de estar averiguado que todas las sectas gnósticas degeneraron en sus últimos tiempos hasta convertirse en sociedades secretas, con todos los inconvenientes y peligros anejos a semejantes reuniones, entre ellos el de la murmuración (a veces harto justificada) de los profanos.

En el consulado de Ausonio y de Olybrio (año 379) comenzó a predicar doctrinas heréticas un discípulo de Elpidio y de Agape llamado Prisciliano, natural de Galicia, de raza hispanorromana, si hemos de juzgar por su nombre, que es latino de igual suerte que los de Priscus y Priscilla.

Sulpicio Severo describe a Prisciliano como «de familia noble, abundante en riquezas, agudo, inquieto y elocuente, con amplios y variados estudios, dispuestísimo a discutir y a dialogar, destinado a mejor suerte si no hubiese corrompido su excelente inteligencia con depravado encono. Muchas cosas buenas había en él, tanto espirituales como corporales, pues era capaz de permanecer en vela mucho rato, de soportar el hambre y la sed, no ambicionaba en absoluto poseer cosas y apenas usarlas. Pero era al tiempo vanidosísimo y en exceso orgulloso de sus conocimientos de las cosas profanas, hasta el punto que se cree que se dedicó a la magia desde la adolescencia. Tan pronto como él se sumó a la execrable doctrina, por su autoridad para convencer y su habilidad para el halago, arrastró tras de sí a muchos nobles y a muchos del pueblo».
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Tal día como hoy 19 de marzo

                                       


El 19 de Marzo de 1808, en el curso de los acontecimientos de Aranjuez, Carlos IV emitía un comunicado trascendental: «Como los achaques de que adolezco no me permiten soportar por mas tiempo el grave peso del gobierno de mis reinos, y me sea preciso para reparar mi salud gozar en clima mas templado de la tranquilidad de la vida privada; he determinado despues de la mas seria deliberaci6n, abdicar mi corona en mi heredero y mi mui caro hijo el PRINCIPE DE ASTURIAS. Por tanto es mi real voluntad que sea reconocido y obedecido como Rei y señor natural de todos mis reinos y dominios. Y para que este mi real decreto de libre y espontanea abdicación tenga su exacto y debido cumplimiento, lo comunicareis al consejo y demas a quien corresponda. Dado en Aranjuez a 19 de marzo de 1808. =YO EL REY.= A D. Pedro Cevallos» Pero tan sólo dos días después se desdecía: «Protesto y declaro que todo lo que manifiesto en mi decreto del 19 de marzo abdicando la corona en mi hijo, fue forzado por precaver mayores males, y la efusi6n de sangre de mis queridos vasallos y por tanto de ningún valor. =YO EL REY.=)). Carlos IV protestó a Napoleón, y en claro signo de sumisión le ofreció el trono a cambio de asilo político para los reyes y para Godoy, así como una pensión de treinta millones de reales anuales, y Fernando VII, en claro signo de sumisión, solicitó el apoyo del emperador francés. En esta situación, Napoleón llamó a ambos a Bayona, donde con más humillación que resistencia abdicaron a favor del corso y éste entregó el trono a su hermano José I. El “secuestro” de los reyes provocará el levantamiento popular y el inicio de la lucha contra los franceses, la que fue conocida como Guerra de la Independencia, aunque visto lo visto, podría ser llamada la “Guerra del cambio de dependencia”.

El 19 de marzo de 1812 fue proclamada la constitución de Cádiz (la pepa). En ella se definía en su artículo 1º a la nación española como "la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios”, siendo españoles “Todos los hombres libres nacidos y avecindados en los dominios de las Españas, y los hijos de éstos”, y en los apartados de este artículo se da también carta de naturaleza a los libertos y a cuantos extranjeros que llevasen viviendo en las Españas más de diez años. Las cortes eligieron como presidente al peruano Vicente Morales y Duárez, que moriría pocos días después, el 1 de Abril, supuestamente envenenado por diputados americanos que ambicionaban su puesto, aunque parece que fue víctima de la fiebre amarilla que en aquellos momentos asolaba la península.

El 19 de Marzo de 1823 cae el reinado de Iturbide en México.
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viernes, 18 de marzo de 2016

Tal día como hoy, 18 de marzo

                                   
Tal día como hoy 18 de marzo:

Iturbide se hizo proclamar emperador en la noche del 18 de marzo de 1822. Sin embargo, no logró crear estabilidad en México, y tuvo que exiliarse por causa de la oposición contra él, dirigida por Antonio López de Santa Anna. El 19 de marzo, Iturbide abdicó y se fue al exilio, primero a Italia y luego a Inglaterra (de nuevo Inglaterra). En 1824 regresó a México, donde fue capturado el 15 de julio. Por un decreto del congreso fue ejecutado cuatro días después.

El 18 de marzo de 1861, reincorporación de Santo Domingo a España.…un joven escritor que acababa de llegar a Santo Domingo, testigo presencial de lo ocurrido aquel día refirió lo siguiente: El espectáculo era grandioso, y yo, admirador de mi patria, no pude permanecer indiferente. Al oír prorrumpir al pueblo dominicano en estruendosos ¡vivas a España! Mi corazón se dilataba y repetía aquellos vivas que llenaban el aire como el incienso que exhala el fuego sagrado de nuestros templos. . .En la galería del palacio senatorial y bajo venerandas bóvedas, veíase aquel cortejo de patricios ilustres evocando la fraternidad, gran principio social consignado en el Evangelio y realizado por la civilizacion cristiana: En la Plaza el pueblo, descubierto, aclamando la nacionalidad española, agitaba sus sombreros en señal de regocijo y a retaguardia, inermes, las tropas de la guarnición, seguían con verdadero transporte aquel movimiento hacia su antigua Metrópoli.
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miércoles, 16 de marzo de 2016

La representación política en el Islam (2)

                                        Resultado de imagen de islam
Los “Hadiz” tienen gran importancia, porque hay cuestiones que no quedan reflejadas en el Corán, y que sin embargo son tenidas en cuenta para la ley islámica porque han sido transmitidas como tradiciones del profeta; cuestiones sobre las que Mahoma actuó u opinó de forma tácita. Para dar valor a estos “Hadiz”,que alcanzan valor de ley, se recurre a quienes los han relatado. Cuanto mayor sea la lista, mejor.


El Islam es meticuloso en asuntos que nos pueden llegar a parecer extremadamente curiosos, pero es que, según el Islam, el hombre debe someterse completamente a la voluntad de Dios. Por eso Islam significa “someterse” y sus devotos, los musulmanes, son “aquellos que se someten”. Pero… ¿Es realmente por eso?, porque como cristianos debemos estar totalmente de acuerdo con la idea de someterse completamente a la voluntad de Dios… Y sin embargo, el cristianismo no hace especial hincapié en el concepto de sometimiento, sino más bien en el de filiación, dando lugar a la autonomía. Ahí, parece, radica el principio diferencial entre una ideología sincretista como la musulmana y una religión como la cristiana.

Y es que, si algo destaca en el Corán es el concepto de sometimiento, manifiesto en afirmaciones como la siguiente “Y entre Sus signos está el haberos creado esposas nacidas entre vosotros, para que os sirvan de quietud”, si bien también anima al hombre a ser afectuoso y bondadoso. Corán Sura  30:21; en concreto es obligatorio que el hombre mantenga a su esposa y a sus hijos, proporcionando alimento, vestido y vivienda; es su protector y debe darle buen trato…. Prácticamente el musulmán está obligado a dar a su mujer y a sus hijos el mismo trato que a los animales de carga.

Sometimiento que se representa, lógicamente, hasta en el último eslabón social.  Según la tradición islámica (o hadiz) dijo Mahoma que el mejor consuelo en este mundo es una mujer piadosa,[82] por lo tanto debe mostrar respeto y obediencia siempre que no sea pecado; no le está permitido admitir la entrada en la casa a alguien que desagrade a su marido, obedecer a alguien en contra de éste y acudir a su lecho cuando éste la requiera.[83]

A los ojos de una mente occidental y cristiana, este asunto chirría, puesto que, si por un lado es cierto que para un hombre occidental y cristiano el mejor consuelo es una mujer piadosa, no es menos cierto que para una mujer occidental y cristiana el mejor consuelo es un hombre piadoso; por supuesto, para personas occidentales y cristianas, el respeto también debe ser mutuo, y la obediencia, ¡por qué no!, también mutua para aquellas cuestiones que uno domine mejor que el otro.

Otro asunto que también chirría es que, siendo aceptable de todo punto la idea de no admitir la entrada en la casa de alguien que desagrade al marido, nada diga de hacer lo mismo con alguien que desagrade a la esposa… Y no hablemos ya de la obligación que tiene la mujer de acudir al lecho cuando sea requerida, sin tener en cuenta su libre voluntad.

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sábado, 12 de marzo de 2016

La conquista británica de España (XXI)



Tras haber vendido y endeudado los territorios “liberados” a Inglaterra San Martin “la mano impura” regresó a Inglaterra donde fue homenajeado Se dedicó a vivir cómodamente en Europa con el dinero que los ingleses le habían dado El mismo año de Ayacucho, San Martín regresó a Inglaterra, y allí fue homenajeado.

El mismo año de Ayacucho, San Martín regresó a Inglaterra, y allí fue homenajeado y nombrado ciudadano honorario. De allí, y al servicio de Inglaterra, partiría a Bruselas al objeto de caldear el ambiente para la independencia, y no marcharía hasta 1830, después de haber conseguido el objetivo para el que había sido destinado por el Foreig Office.

JosC3A9deSanMartC3ADn.Bicentenariodesunacimiento.AcademiaNacionaldelaHistoria.Un año después, el rey Leopoldo (padre de Leopoldo II, el mismo que ocasionaría uno de los mayores genocidios en el Congo), tras ser proclamado protector de la masonería,acuñó en 1825 una medalla con la imagen de San Martín. Con todos los servicios cumplidos, se instaló en Francia, donde fue el protegido del banquero y masón español Alejandro Aguado, y falleció en Boulogne-sur-Mer, el 17 de agosto de 1850. 

Bolívar intentaría emular esta misma solución eligiendo por destino a Inglaterra –al menos esto anunciaba oficialmente-,cuando le llegó la muerte en diciembre de 1830. San Martín pasó veintiséis años en España y veintisiete entre Francia, Inglaterra, Bélgica, etc. 

El tiempo que pasó en América, según señala Juan Bautista Sejean, “se limitó casi exclusivamente al cumplimiento del plan que le habían encomendado los masones de Inglaterra. Vino, realizó maravillosamente su cometido, y se fue…” Y nunca volvió. Se dedicó a vivir cómodamente con el dinero que los ingleses le habían dado de lo que ellos se llevaron de la nación caída y segmentada. “Llevaba San Martín en sus arcas seis mil pesos en dinero y quince mil en billetes de empréstito sobre Inglaterra… según liquidación realizada en Lima el 18 de diciembre de 1823.” 

Evidentemente, todos somos hijos de nuestros actos. No obstante, San Martín fue hijo biológico de sus padres, de los que también tuvo hermanos. Tuvo cuatro hermanos; uno de ellos, Juan Fermín Rafael, nació en 1774, y al igual que el “prócer” y los otros hermanos, fue militar. Desempeñó su carrera en Filipinas, donde murió el 17 de Julio de 1822, habiendo alcanzado el grado de coronel. Todo lo señalado nos permite afirmar con Norberto Galazo, que “San Martín es el padre de la patria, pero de esa patria inglesa, por cierto, que sirve para producir carnes y cereales y absorber la superproducción de la industria británica, esa patria que lleva a que Quintana en 1904 llegue a la presidencia de la Nación directamente desde el asesoramiento de las compañías inglesas, o que el Dr. Ortiz también llegue en 1938 a ser presidente siendo directamente asesor de las empresas ferroviarias inglesas.”
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viernes, 11 de marzo de 2016

Idilia, una historia del futuro (2)


Andrés, hijo único de un matrimonio que a los tres años de su nacimiento se había divorciado, no había sufrido por ello, ni aún por el hecho de que un día su madre decidiese suicidarse, y su padre, tras esterilizarse, hubiese cambiado hasta cinco veces de pareja, una de ellas con una cabra macho.

El divorcio de sus padres, acto de su libérrima voluntad, no significó inconveniente, dado que el sistema se encargó de todas sus necesidades. En ningún momento le faltó asistencia de todo tipo, tanto alimenticia como de diversión y de formación profesional. Su felicidad era completa.

La muerte de sus abuelos tampoco le significó ningún trauma. Y es que un día fallecieron plácidamente, con la debida asistencia, en una de las estupendas residencias de ancianos que para su deleite había creado la ciudad de Idilia. La administración de Idilia estaba en todos los pormenores.

Por otra parte, sus abuelos habían sido sumamente felices en estas residencias, donde no precisaban tan siquiera la visita de sus hijos ni de sus nietos; donde la felicidad era total. Tanto, que hasta desconocían el nombre de su nieto, ya que sus padres, conscientes de la felicidad en que vivían los abuelos, nunca se preocuparon de que nieto y abuelos se encontrasen. Andrés nunca supo si tenía algún primo, aunque le sonaba que sus padres tenían algún hermano.

No tuvo que asistir a la defunción de sus abuelos y nunca supo cómo se produjo. Tampoco tuvo necesidad de participar en el funeral de su madre; sencillamente porque nunca se realizó. Los servicios funerarios de Idilia se encargaron de todo, haciendo desaparecer el cadáver, para evitar traumas innecesarios en los familiares. Era la práctica habitual.

Su padre era una persona muy ocupada que, lógicamente, no tenía tiempo para perder con la educación de su hijo, y esta, en definitiva, era otra cuestión también observada a la perfección en Idilia, ya que el perfecto servicio de guarderías se encargaba de la educación y atención a todos los niños.

Así, en este mundo que bordaba la perfección, Andrés se educó conforme a unos métodos pedagógicos casi perfectos donde el tratamiento educativo atendía el desarrollo de los más atrasados, y facilitaba que los más adelantados fuesen al ritmo de aquellos. Todo en aras de la más estricta igualdad, evitando crear clases y diferencias odiosas entre los alumnos, al objeto de dar igualdad de oportunidades.

En este sentido, Andrés no tuvo ningún problema y se desarrollaba de manera ejemplar. A la postre, el divorcio de sus padres facilitaba la labor de la guardería. Y cuando su madre se suicidó, la labor de la guardería se vio liberada de su rémora, que por otra parte era manifiesta en algún otro niño, cuya madre no optó por el suicidio.

Así, en varias ocasiones a lo largo de su vida educativa, observó los problemas que acarreaba tener padres, ya que alguno de sus compañeros tenía la desgracia de tenerlos.

Observaba cómo la guardería, que contaba con miembros internos, como Andrés, y con miembros externos, iba paulatinamente engrosando el número de internos al tiempo que en la misma proporción disminuía el de externos.

El motivo no era otro que los externos iban convirtiéndose en internos con motivo de que sus padres desaparecían.

Él no llegó a enterarse hasta que fue avanzando en edad, pero no dejaba de extrañarle la actitud de esos compañeros, quienes ocasionalmente lamentaban la desaparición de su padre, de su madre, y en ocasiones de ambos.

El asunto no era tabú, porque en Idilia no existía ningún tabú, pero no se hablada de determinadas cosas, o siempre que se hacía, principalmente por parte de los políticos que se habían dado a sí mismos, las referencias se producían con merecido desprecio.

La administración de Idilia no prohibía tal tipo de lamentaciones, porque en Idilia no había nada prohibido, pero eran consideradas posturas poco acordes con la realidad, y el desprestigio social era manifiesto hacia quienes eran descubiertos quejándose de esos hechos, pero era una reacción popular, libre, generalizada, y como consecuencia, benéfica.

Andrés, y con él un importante número de los niños internos, sufrían de mala manera las quejas de sus compañeros, y procuraban, al tiempo que les recriminaban su triste actitud, evadirlos de esos pensamientos, que los separaban del grupo y que los hacían diferentes.

En una ocasión sucedió algo gravísimo. Teniendo siete años, un nuevo niño engrosó el número de internos. La primera noche se la pasó llorando y al siguiente día no quería atender en clase ni participar en las actividades comunes, insistiendo que quería ir con sus padres.

Los cuidadores demostraron una paciencia infinita durante tres días, como posteriormente manifestaron a todos los alumnos, y un cariño extraordinario. Le regalaban caramelos; le daban doble ración del postre que más le gustaba, jugaban con él más que con los demás, le permitían ver tres canales de televisión a la vez, pero no consiguieron nada.

Era tal su insociabilidad, que al cuarto día, durante la clase de educación sexual, mientras se explicaba la utilidad de las relaciones homosexuales, tuvo que venir el director y llevárselo con sus padres.

La verdad era que casos como ese se producían muy esporádicamente puesto que, en breve espacio de tiempo, todos los internos eran sumamente felices en su situación de libertad, sin padecer el control de unos padres que, según le habían dicho, hasta les impedían ver la televisión en alguna ocasión.

Las actividades escolares atendían otros aspectos, tanto físicos como intelectuales; así, se cuidaba especialmente el fortalecimiento del cuerpo, pero sin influencias negativas, sino como modo de potenciar la belleza. Quedaba claro que el antiguo dicho “mens sana in córpore sano”, mediante el cual pretendía supeditarse la belleza y la fuerza física a principios obsoletos no tenía cabida en el sistema educativo de Idilia.

En Idilia, el deporte y los juegos físicos tenían una clara misión: satisfacer la propia personalidad del individuo, de cara a ser más bello, ya que la belleza física, según los principios que marcaban el ser de Idilia era la llave del éxito en la vida.

Otros aspectos, como la ya citada educación sexual, completaban esa educación, que se veía reforzada con el uso de los métodos audiovisuales; otra asignatura clave para el desarrollo de la personalidad, era la dialéctica de la autojustificación, mediante la cual, todos los alumnos aprendían a comprenderse a sí mismos, a justificarse y a defender sus posturas de autoafirmación como seres individuales, capaces de agruparse, en parejas, en tríos, o incluso en grupos más grandes, pero siempre con la idea clara de que tales uniones tienen justificación en tanto en cuanto satisfagan la propia voluntad.

Las matemáticas y la lengua también tenían su importancia, pero evidentemente de carácter menor, ya que sólo los técnicos necesitaban algo de matemáticas, y la lengua y literatura estaban ampliamente cubierta por los medios audiovisuales. En definitiva, no resultaba muy necesario conocer un sinnúmero de palabras, cuando con unas cuantas se tenía suficiente para hacerse entender, y las obras literarias estaban obsoletas dadas las excelentes películas producidas.

Quedaban expresamente fuera de las técnicas educativas aspectos retrógrados como la filosofía, producto de mentes retorcidas cuyo único fin es la manipulación y el engaño; y muy especialmente la historia, y por supuesto la religión; y es que todas trataban temas sin ningún valor útil para el desarrollo de las actividades de Idilia.

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martes, 8 de marzo de 2016

Sertorio, el primer separatista (2)

La Segunda Guerra Púnica comenzó el año 218 a. de C. y duró hasta el año 201. La presencia romana en Hispania había empezado antes, en los principios de la década del 230, y tras la primera Guerra Púnica, que no afectó a la Península Ibérica. La Segunda Guerra Púnica sí afectaría al territorio hispano.
Pero ese es un aspecto más en la integración de Hispania como provincia del Imperio. Otros aspectos también influirían de manera directa. “La ruina del campesinado, la concentración del latifundio en pocas manos, la agudización de las diferencias sociales y la puesta en marcha de los procesos de colonización son sólo algunas de las consecuencias –tal vez las más “anónimas” y, a la vez, las más “sociales”– del desarrollo y maduración del imperialismo romano durante los siglos III y II a. C.”[1]

La romanización de Hispania no fue un camino de rosas; fue, tal vez, la campaña más costosa en tiempo y en batallas. Los indígenas de Hispania no se avenían a las invasiones, y lo mismo plantaban cara al invasor cartaginés, que provocaba un asunto tan sucio como el acaecido en Sagunto, como al conquistador romano, que provocaba un  desastre como el acaecido en Numancia. Uno y otro hechos serían utilizados respectivamente por romanos y cartagineses como arma política contra quienes lo habían posibilitado.

En estos momentos de la historia, “La organización social en la Hispania romana era compleja debido a la diversidad de individuos que la poblaban, que podían ser desde romanos, latinos, itálicos, establecidos como colonos, a indígenas que tenían diferentes relaciones con éstos. La jerarquía social existente en Hispania durante la República podría ser la siguiente:

- aristocracia, formada por patricios, descendientes de los patres o fundadores de Roma, y equites, o industriales y comerciantes de gran poder económico. En el caso de los últimos, la concesión del cargo dependía muchas veces de la compra del puesto.

- Plebeyos: está formado por el proletariado que de forma libre trabaja en las actividades económicas de la República.

- Libertos: se trata de esclavos que se han ganado la libertad, bien pagándosela, bien por concesión del dueño. Suelen adquirir el Nomen de la familia que los ha liberado.

- Esclavos: se trata de siervos sin ninguna libertad dependientes de los estratos libres. En Hispania se dedicarán a la minería, a la artesanía y al comercio. También destacarán en el desarrollo de la agricultura extensiva.

Otra cuestión es la del papel según el origen de la persona:

- hay personas que tienen la ciudadanía de pleno derecho; se les da tierras de explotación productiva.

- las hay que carecen de ciudadanía en un lugar, pero que la poseen en otro. A éstas se les suele entregar tierras solo de subsistencia.

- hay indígenas, normalmente dirigentes, que disponen de derechos.

- otros indígenas no disponen de derechos.

- en la parte ibera existe una relación de servidumbre comunitaria de una ciudad frente a otras ciudades romanas, lo que desaparecerá con el esclavismo.

- en la parte céltica se encuentran los devoti, que son grupos sociales que se someten voluntariamente a otros, lo que indica la existencia de una cierta marginación social.
La romanización afectó de diferente manera a las zonas célticas que a las iberas. Así, en las oppida libera o foederata la romanización será igual de rápida en una cultura que en otra, debido a la inserción dentro de las comunidades y a la romanización de las instituciones de gobierno. En el caso de las oppida stipendiaria, el caso será diferente; lo que existirá será una romanización más rápida en las ciudades iberas que en las célticas. Esto se debe a la estructuración social de las últimas, con gentes agrupadas en gens o gentilias lo que hará que las tradiciones continúen por un tiempo mayor. La sociedad ibera resultó además repetidamente destruida por las conquistas, primero cartaginesas y luego romanas.
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domingo, 6 de marzo de 2016

La rebelión de Paulo (II)

                


“La primera dignidad de los Palatinos fue siempre entre los Godos la de Dux (Duque), á la que Justiniano da el nombre de spectabilis dignitas: y su principal cargo consistía en dirigir las operaciones militares en las provincias: por lo cual los Germanos elegían los Duques de entre los nobles y de los valerosos, encomendándoles el cuidado de la provincia á que los enviaban de gobernadores.”[1]

Observemos que a estas alturas de la Historia, los duques, que eran los gobernadores de un territorio, eran elegidos en la corte para desempeñar una función determinada… por un tiempo determinado o sin determinar, pero la designación era personal e intransferible, no hereditaria. La dación en herencia de estos títulos se produciría al compás de la feudalización.

En este estado de cosas, el uno de septiembre del año 672 fallecía Recesvinto dejando una España unida jurídica y religiosamente, y habiendo superado las diferencias que durante siglos habían separado a los godos de los hispano-romanos.

 “A la muerte de Recesvinto se reunió  la  Asamblea de electores en el lugar del fallecimiento, en Géricos (Salamanca) y, aunque había hijos legítimos del difunto, los concurrentes se fijaron en  uno de los nobles presentes, Wamba, hombre de reconocido prestigio y ya entrado en años, que en realidad no deseaba la corona, pero el 20 de octubre de 672 fue ungido en la iglesia de Santa María de Toledo.”[2]

El hecho de que no se eligiese a un hijo de Recesvinto no es extraño, ya que el nombramiento del rey, nominalmente era de carácter electivo. No obstante, lo normal era que el rey se hiciese acompañar de quién le sucedería; aspecto que con Leovigildo se centró al asociar al trono, primero  a Hermenegildo, y luego a Recaredo. Así, aunque la monarquía no era de carácter hereditario, tuvo sus salvedades.

El caso es que a la muerte de Recesvinto es elegido rey Wamba, que en principio se niega a ser coronado.

Sobre la coronación de Wamba existe una gran leyenda que resulta difícil desentrañar de la historia. Estamos tratando un momento histórico, la Edad Media, que carece de la luz existente en los tiempos romanos; luz que ha sido sustituida por leyendas incontrastables, y por la falta de relato histórico. En este caso sólo contamos con el relato de Julián de Toledo, que calla los antecedentes de Wamba, y con los Concilios.

Es justo este aspecto el que puede dar luz al respecto, puesto que, contra lo que se viene diciendo en relación a que Wamba no sale reflejado en los concilios, mientras Pablo sí, hay que señalar que en el segundo decreto del concilio X se hace mención del “ilustre Vamba”, que presentaba el testamento de San Martin, obispo de la Iglesia de Braga.

Wamba ha sido presentado como rústico que había sido elegido más o menos al azar, lo que no resulta plausible. Con toda seguridad era miembro destacado del oficio palatino; si se quiere suponer un alto funcionario con capacidad pero sin mando, que en un momento determinado se vio como salida en un momento de crisis producida con la muerte de Recesvinto.

¿Es cierto que Wamba no quería ser coronado?, ¿es verdad que aceptó tras ser amenazado de muerte si no lo hacía?... También es posible que, sabiéndose la mejor de las salidas se hiciese de rogar para conseguir con ello comprometer a los electores. Una jugada política que, en principio, y dada la situación convulsa del reino podía rfesultar conveniente.


[1] Colección de Cánones y de todos los concilios de la Iglesia de España y de América
https://play.google.com/books/reader?id=0Mj41Zl8U58C&printsec=frontcover&output=reader&authuser=0&hl=es&pg=GBS.PA213
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Tal día como hoy 6 de marzo


El 6 de marzo de 1714 se firma del tratado de Rastadt, tras lo cual Luis XIV envió un ejército de 20.000 hombres al mando del duque de Berwick, destinado a la sumisión de Barcelona, al tiempo que Inglaterra
enviaba una escuadra que, destinada a bloquear la ciudad, llevaba instrucciones de no ejercer el bloqueo, con lo que se repetía la actuación llevada en el momento de la evacuación de tropas. En este tratado se dividirían las provincias italianas siendo asignada Sicilia a Víctor Amadeo de Saboya, y al archiduque Carlos la corona de Nápoles, Cerdeña, el Milanesado y los presidios de la Toscana. Todo conforme a lo marcado en el artículo segundo que reza: “Como el único medio que se ha podido hallar para asegurar un equilibrio permanente en la Europa ha sido establecer por regla que las Coronas de Francia y de España no puedan jamás ni en tiempo alguno juntarse en una misma cabeza, ni en una misma línea, y que perpetuamente estas dos Monarquías se mantengan separadas; y que para asegurar una regla tan necesaria para el reposo público, los príncipes que por su nacimiento pudiesen tener derecho á estas dos sucesiones, renunciasen solemnemente la una de las dos por sí mismos y por toda su posteridad, de modo que esta separación de las dos Monarquías se constituyese ley fundamental, y así fue reconocida en las Cortes juntas en Madrid el día 9 de noviembre de 1712, y confirmada por los tratados concluidos en Utrecht en 11 de abril de 1713…”

En Zaragoza fue linchado el 6 de marzo de 1836 el general Esteller, un anciano que al no haber podido organizar la defensa frente al asalto de Cabrera del día 4, fue acusado de faccioso, mientras. El jefe político lo justifica hablando de un acontecimiento desgraciado hijo del justo resentimiento que había producido la osadía de los rebeldes, [que] vino a turbar, aunque momentáneamente, la tranquilidad que se disfrutaba en la ciudad.”



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sábado, 5 de marzo de 2016

Los Cátaros (2)



Intentando identificar el movimiento

El calificativo maniqueo aplicado a los cátaros es discutido por algunos investigadores, que afirman que el maniqueísmo es una religión distinta a la cristiana y no una mera desviación de ésta; según éstos, los cataros ignoraron los libros sagrados de los maniqueos, siendo que las reglas de vida, las fiestas y celebraciones, así como la misma la liturgia, se basaban en la doctrina cristiana, y que nada tenía que ver con los libros, las liturgias y la organización del clero de la religión maniquea.


Por otra parte, es común identificar cátaro con albigense. Sin embargo ‘cátaro’ es un apelativo que significa ‘puro’ y que, como tal, fue empleado por diferentes herejías (que por supuesto se consideraban los puros, los elegidos) para autodesignarse. Hay que señalar que, para lo que ahora nos ocupa, el nombre exacto que debemos utilizar es el de albigense, conociendo que también fueron conocidos por otros nombres; así, en Italia se les conoció como patarinos, y constituyeron entre los siglos XI y XII la más peligrosa herejía, no sólo dentro de la Iglesia sino también dentro de la sociedad civil.


Hablaremos de los indistintamente de los cátaros y de los albigenses, aunque éstos sean una rama de aquellos. El nombre de éstos últimos procede de Albi, en latín Albiga, la actual capital del departamento del Tarn, en Francia, y se trata de una secta neo-maniquea que tuvo su esplendor en los siglos XII y XIII.


El nombre de albigenses, que les dio el Concilio de Tours de 1163, prevaleció hacia el fin del Siglo XII y fue durante mucho tiempo aplicado a todos los herejes del sur de Francia. También se les llamó cátaros (katharos, puro).


La propaganda nos señala a los albigenses como pacifistas, pero la verdad es que las actuaciones de los albigenses no se regían por los principios llamativamente pacifistas de los perfectos, sus santones y padres espirituales; bien al contrario, las iglesias eran saqueadas, ultrajados los sacerdotes, y no bastaban las armas espirituales para contener a los barones del Languedoc. En vano los inquisidores Reniero y Guido, y el legado Pedro de Castelnau, excomulgaban a los sectarios e imploraban el auxilio del brazo secular. A tales exhortaciones respondía el conde de Tolosa, Raimundo, lanzando sus hordas de Ruteros contra las iglesias y monasterios, y se negaba a ayudar a los inquisidores en la persecución de la herejía.


En cuanto a los principios doctrinales, poco podemos decir, pues es  poca la documentación de primera mano y de procedencia cátara que ha llegado al alcance de los historiadores (con lo que a los aficionados a la historia lo que nos ha llegado no es sino alguna referencia): El "Libro de los dos Principios", el "Ritual Latino", el "Ritual Occitano", un fragmento del "Ritual de Dublín", y el "Anónimo".


Joaquín Guillén Sangüesa, en su “Guillermo de Tudela y la canción de la cruzada contra los albigenses” señala que entre todos ellos destaca el "Libro de los dos Principios", por ser el más importante y extenso. Las otras fuentes de las que disponemos proceden de la Inquisición: El "Registro de la Inquisición" de Jacobo Fournier, obispo de Pamiers (1318 - 1328), y el libro de un "Perfecto" cátaro convertido al catolicismo, Raynier Sacconi: "Suma de Catharis et Leonistis seu pauperibus de Lugduno".


El carácter dualista de los albigenses y su vinculación con otras iglesias disidentes que surgieron de forma simultánea en los Balcanes –el llamado “bogomilismo”- abonaron una amplia corriente historiográfica de tendencia católica que definía el catarismo como no cristiano por esencia y lo relegaba de una manera exclusiva a las influencias orientales.


Para esta corriente, y según señala Antoni Dalmau i Ribalta en su obra Els càtars: una veu silenciada, el dualismo absoluto del catarismo sería claramente irreconciliable con las tesis de la ortodoxia cristiana y tendría sus orígenes en el maniqueísmo surgido en el siglo III de nuestra era y en diversas sectas gnósticas. Hoy las cosas se ven radicalmente distintas. La evidencia de algunas diferencias insalvables entre maniqueos y cátaros respecto a diversas cuestiones esenciales han hecho concluir a la historiografía moderna que es incorrecto continuar tildando el catarismo como una herejía maniquea o neomaniquea.


Por otra parte, hay reivindicaciones de quienes hoy se definen como cátaros, que afirman:

1. La Montaña del Ruiseñor (cerca del Efeso antiguo) - este fue el lugar de la ultima residencia terrestre de la mismísima Maria, madre de Cristo. Allí Ella continuó transmitiendo las enseñanzas y verdades que trajo Cristo. Así, su mensaje de amor, lejos de morir, continuó extendiéndose y multiplicándose.

2. El teogamismo eslavo de los siglos I al IV. Andrés el Primer Llamado, discípulo de la Madre Divina (madre de Cristo) se dirige de la Montana del Ruiseñor a las tierras de los escitas y los eslavos. El trajo la espiritualidad hasta estas tierras y allí, a su vez, multiplico el mensaje de la divinidad potencial que todos somos. Durante algunos siglos, en el territorio de Rusia y las tierras contiguas de la Europa del Este, prosperó la espiritualidad antidogmática del amor puro. Su memoria se ha conservado en las leyendas secretas del pueblo ruso y en las escuelas espirituales de la Alta Edad Media que existían en los Balcanes y que sufrían represiones constantes por parte de la teocracia imperial de Bizancio.

3. El catarismo europeo de los siglos XI al XIV. Místicos y maestros espirituales de la espiritualidad eslava teogámica trajeron su doctrina a la Europa Occidental, donde una tras otra se formaron las escuelas de sus continuadores. De inmediato se sometieron a las persecuciones de los poderes católicos. A los cristianos verdaderos y auténticos (discípulos de la verdadera espiritualidad) les declararon partidarios del maniqueísmo -y les comenzaron a perseguir como herejes. La primera hoguera que encendieron en el Occidente fue en la frontera del año mil, supuso la represión de los católicos sobre la comunidad de los cataros. A pesar de ello, la espiritualidad del amor puro cautivaba los corazones de muchos pueblos y nació la base de una civilización única, que existió durante siglos en las costas del Mediterráneo.


Para los cátaros la iglesia católica y su organización, así como sus sacramentos y símbolos, son malignos. Y para referirse a ella la llaman La gran Babilonia, La basílica del diablo, etc. Niegan el dogma de la Santísima Trinidad, también rechazan el Antiguo Testamento y, del Nuevo Testamento, reivindican el de San Juan como el único verdadero.


Las tendencias historiográficas hoy existentes, algunas cargadas de lo que podríamos calificar como espíritu de los tiempos,[1] en tantas cosas parecidas a cualquier cosa que no sea cristiana, afirman que lo que opone finalmente el catarismo al catolicismo, más que una divergencia dogmática y teórica entre monismo y dualismo, es una divergencia de práctica sacramental – bautismo del Espíritu o eucaristía- entre dos iglesias cristianas que tanto la una como la otra pretendían recibir de Cristo el poder y el gesto de la salvación de las almas y que, eso sí, se excluían una a otra.


No obstante, si bien en menor escala que en lo tocante al conflicto social, a la lucha y a la represión, podemos hacernos una idea más o menos clara de algunos principios que no parecen abonar afirmaciones como la transcrita anteriormente.


Los albigenses afirmaban la coexistencia de dos principios opuestos entre sí, uno bueno, y el otro malo. El primero es el creador del mundo espiritual, el segundo del material.


El mal principio es la fuente de todo mal; fenómenos naturales, bien ordinarios como el crecimiento de las plantas, o bien extraordinarios como los terremotos, al igual que los desórdenes morales (guerra), deben serle atribuidos. Él creó el cuerpo humano y es el autor del pecado, que nace de la materia y no del espíritu. El Antiguo Testamento debe serle parcial o totalmente atribuido; mientras que el Nuevo Testamento es la revelación del Dios benefactor. Este último es el creador de las almas humanas, a las que el mal encerró en cuerpos materiales tras haberles engañado para dejar el reino de la luz. Esta tierra es un lugar de castigo, el único infierno que existe para el alma humana. El castigo, sin embargo, no es eterno; pues todas las almas, al ser de naturaleza divina, deben ser liberadas a la larga. Para llevar a cabo esta liberación Dios envió a la tierra a Jesucristo, quien, aunque perfectísimo, como el Espíritu Santo, es aun así una mera criatura. El Redentor no habría podido tomar un cuerpo humano genuino, porque de ese modo habría caído bajo el control del principio del mal. Su cuerpo fue, por tanto, de esencia celestial, y con ella penetró por la oreja de María.


Sólo aparentemente nació de ella y sólo aparentemente padeció. Su redención no fue operativa, sino solamente instructiva. Para disfrutar de sus beneficios, uno debía hacerse miembro de la Iglesia de Cristo (los Albigenses). Aquí abajo, no son los sacramentos católicos sino la peculiar ceremonia de los albigenses conocida como consolamentum, o “consolación”, la que purifica el alma de todo pecado y asegura su inmediata vuelta al cielo.


La resurrección del cuerpo no tendrá lugar, puesto que por su naturaleza toda carne es mala.


Así pues, la historia de la humanidad no es otra que la progresiva salvación de los espíritus caídos que, si no han recibido el Consolamentum en el momento de su muerte corporal, se ven obligados a lo que hoy llamaríamos sucesivas reencarnaciones.


En este sentido, el fin de esta historia de la humanidad –es decir, el fin de los tiempos-, se producirá, siempre según la doctrina de los cátaros cuando el último de estos espíritus seducidos por Satanás y alojado en la carne corruptible de un cuerpo humano pueda salvarse: “Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre” (Mateo 24,28). Y no habrá ni juicio final ni, muy significativamente ningún tipo de infierno, ya que el único infierno no es otro que este bajo mundo, que será destruido y volverá a la nada de donde surgió.


Según la teoría cátara, la muerte del nazareno, en caso de que muriera de veras, fue casi fortuita; desde luego no constituyó el extraordinario instante redentor de la historia que ha proclamado la Iglesia.


Los cátaros se mostraron a las poblaciones cristianas como unos predicadores (itinerantes y pobres individualmente) de la Palabra de Dios. En unos tiempos en que la Iglesia Católica solo citaba los textos sagrados en latín, con lo que, en principio, resultaban incomprensibles para el pueblo, los cátaros los tradujeron a la lengua romance.


El uso del matrimonio era para ellos más gravemente pecaminoso que el adulterio, el incesto, la homosexualidad o cualquier otro acto de lujuria, porque se ordena directamente la procreación de los hijos, lo cual es esencialmente demoniaco.

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jueves, 3 de marzo de 2016

La conquista británica de España (XX)


ELDIARIODELAMARINA.COM

“Todos los comandantes de la escuadra Sanmartiniana eran súbditos Ingleses”

Lo dice Juan Bautista Sejean que “no deberíamos ser nosotros los satisfechos, los gratificados, los orgullosos por la campaña de San Martín en Sudamérica, sino los ingleses. No es casual que, al regresar a Londres en 1824, lord Duff lo haya homenajeado como a un compatriota que vuelve victorioso a casa, y de eso se trataba porque su labor militar y política sirvió al engrandecimiento del imperio, mejor dicho, del emporio de su majestad.”

Pero la intervención británica era total y en todos los ámbitos, y los “próceres” actuaban al dictado del Foreing Office, como dejó plasmado San Martín en su campaña de los Andes; en ese orden, y según señala Emilio Ocampo, el 25 de mayo de 1817, el cónsul Staples “informaba al Foreign Office que San Martín lo había ido a ver para hablar de sus operaciones militares en Chile y “sus perspectivas en Perú” y para pedirle dos cosas: primero, “que el gobierno inglés le informara, de una manera privada, el curso de acción a seguir que mereciera su aprobación,” y segundo, que se le indicara una persona con la que pudiera consultar privadamente de manera tal de “dar el giro necesario a los asuntos de Chile para conseguir el objetivo propuesto.”
El 28 de julio de 1821, un Cabildo abierto proclama la Independencia del Perú y nombra a José de San Martín su protector, y el 26 de Julio de 1822 San Martín se entrevistó con Bolívar para reclamarle Guayaquil y pedirle refuerzos militares. Lo que en principio era un éxito para San Martín, que desde el 29 de Agosto de 1821 estaba intentando reunirse con Bolívar, acabó siendo la única reunión que tuvieron y ha estado rodeada de misterio. Nunca se supo exactamente qué hablaron ni tampoco la postura que cada uno habría adoptado. Por lo que se trasluce de la carta de San Martín , era que Bolívar quería tener el campo libre en Perú y no admitía la posición que había alcanzado San Martín.
Pero según Carlos Goedder, “el problema en cuestión era Guayaquil. Este puerto marítimo y su provincia se habían independizado de España el 28 de julio de 1821. Sus ciudadanos tenían tres tendencias políticas en su seno: proclamarse ciudad soberana (una suerte de ciudad-Estado), anexionarse a la Gran Colombia presidida por Bolívar o bien unirse al Perú cuya liberación era conducida por San Martín.” Parece que la entrevista no fue todo lo cordial que podía esperarse, decidiendo San Martín retirarse dejando paso libre a Bolívar, tras lo cual, al siguiente día, se retiró primero a Mendoza y, en 1824, a Inglaterra, su patria de adopción, a la que tan fielmente sirvió.
El secretismo que cubrió la conferencia de Guayaquil lleva dos siglos levantando polémica, pero todo hace indicar que el asunto es lo suficientemente sencillo: Jorge Luis Castro Olivas señala que “desde hace décadas, la masonería sostiene insistentemente que la Conferencia de Guayaquil fue una ‘tenida’ masónica, donde dialogaron ‘dos hermanos sobre objetivos ya impuestos por la masonería’.” El secretismo del asunto nos hace suponer que efectivamente ese fue el centro de la reunión, a lo que San Martín tuvo que ceder dado el mayor grado que ostentaba Bolívar.
Tras la “tenida”, y tras pasar por Buenos Aires, San Martín marcharía a Europa para no volver nunca más a América. No obstante, antes de dar este paso, desde su puesto de “protector de Perú”, tuvo una misión principal: buscar emperador. Los candidatos: Leopoldo, príncipe de Sajonia y protector de la masonería, y el duque de Sussex, Gran Maestre de la Gran Logia Unida de Inglaterra.
No eran todos los candidatos, pues según Emilio Ocampo, el plan de San Martín era que “los Borbones de Francia podrían coronar a uno de sus príncipes en Buenos Aires, e Inglaterra, por quien San Martín tenía especial simpatía, tendría el bocado más apetecible, ya que un príncipe de la familia real inglesa podría ser coronado en Santiago o en Lima. Como incentivo adicional, San Martín ofrecía al gobierno inglés ventajas comerciales y la posesión de la isla de Chiloé y el puerto de Valdivia, para que sirviera de base en el Pacífico para la Royal Navy.”
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miércoles, 2 de marzo de 2016

Tal día como hoy 2 de marzo

El 2 de marzo de 1244 se rendía la fortaleza de Montsegur. El 16, en el llano al pie del castillo hoy conocido como "Prat dels crematz", 205 Perfectos fueron quemados. Así terminó prácticamente la resistencia cátara, aunque otro foco fortificado, el que Quéribus, no se rendiría hasta 1255. Montségur quedó para el futuro como un símbolo misterioso y legendario, templo y fortaleza de carácter solar  y relacionado incluso con la leyenda del Graal.


El 2 de marzo de 1811, en Caracas, se reúne el Congreso Nacional que reemplaza a la Junta. Francisco Javier de la Cruz Macho señala que “Su independencia definitiva vendría de la mano de Gran Bretaña que, a fin de defender sus intereses comerciales, convenció a Argentina y Brasil, para convertir Uruguay en un estado independiente, lo que se logró en 1829."

El 2 de Marzo de 1863 cae el gobierno de Unión Liberal, de O'Donell, conocido como el "gobierno largo", que se inició el 30 de junio de 1858. Durante este gobierno se realizarían expediciones militares a Marruecos, Indochina, México y Perú.
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martes, 1 de marzo de 2016

UN REPASO AL GENOCIDIO (2)

                                          



Jacobinismo

En la mañana del 14 de Julio de 1789, “varias decenas de miles de personas, en una ciudad de 700.000 habitantes, (5 de cada 6, pertenecían al mundo popular urbano), y con un regimiento de guardias de 3.500 (desafectos al poder y aliados de las masas) para poner orden en las calles, los manifestantes se dirigieron a los Inválidos y a la Bastilla a conseguir armas, las tropas de la Bastilla dispararon y el resultado fue de 98 muertos y 73 heridos. A las cinco de la tarde la Bastilla se había rendido, ya que soldados que defendían las instalaciones, con las armas de artillería, se habían pasado al lado de los manifestantes. En esos momentos, sólo había 7 presos, de los cuales 2 estaban locos. Los soldados defensores leales fueron fusilados en represalia y el gobernador alcaide de la prisión Launay, fue degollado.”[1]


Era el principio de la gran masacre. La burguesía se organiza, organiza un parlamento, y el tiempo pasa muy deprisa. Ya nada será igual. Pero el parlamento no se pone de acuerdo, y las masas se organizan al margen. El poder de las masas se desboca, y los “representantes populares” manipulan la situación, en un totum revolutum que crea una corriente de alcantarilla que todo lo traga. En esa situación, “El decreto de 26 de Agosto de 1789 concedía a los religiosos 15 días para abandonar Francia. Millares de sacerdotes –tal vez 25.000– se pusieron en ruta hacia los países extranjeros, en los que no encontraron siempre una acogida cordial y solícita.”[2]

Los religiosos que se quedaban, lo hacían a título de servidores de la revolución, sometiendo los principios éticos y religiosos a las órdenes del poder establecido, de la anarquía. Por su parte, los sacerdotes que se mantenían fieles a la doctrina y no habían huido de Francia serían conocidos como “refractarios”, y perseguidos hasta ser ejecutados.

Sacerdotes refractarios, que eran conducidos a la prisión de la Abadía, fueron asesinados, durante el camino, por su guardia de escolta, compuesta de federados marselleses y bretones. Sólo uno de entre ellos se salvó, el abate Sicard, maestro-instructor de los sordomudos, reconocido por uno de los hombres de la multitud que rodeaba a los prisioneros. Una banda, formada por tenderos y artesanos, federados y guardias nacionales, todos en mezcolanza, se dirigieron a los Carmelitas, en donde estaban encerrados numerosos sacerdotes refractarios. Éstos fueron inmolados a golpes de fusil, de picas, de sable y de palos. Luego, al anochecer, les tocó el turno a los prisioneros de la Abadía. Aquí el Comité de Vigilancia del Ayuntamiento intervino: «Camaradas, se os ordena el juzgar a todos los prisioneros de la Abadía, sin hacer excepción, salvo sólo el abate Lenfant, al que pondréis en lugar seguro.» El abate Lenfant, antiguo confesor del rey, tenía un hermano que pertenecía al Comité de Vigilancia del Ayuntamiento. Un simulacro de tribunal, presidido por Stanislas Maillard, fue improvisado. Maillard, teniendo en sus manos el libro registro de la prisión, llamaba a los en él comprendidos e interrogaba a los comparecientes; consultaba, luego, la pena con sus asesores; en caso de condena, Maillard gritaba: «¡Dadle suelta!» y las víctimas salían y se iban hacinando en el exterior. Pétion, que estuvo en la Force el día 3 de septiembre, nos cuenta que «los hombres que juzgaban y los que ejecutaban lo hacían con la misma seguridad que si las leyes les hubieran llamado a llenar tales funciones. Me hacían notar y alababan –dice– su justicia y la atención que prestaban a distinguir los inocentes de los culpables y a tener en cuenta los servicios que cada uno de los juzgados hubiera podido haber prestado.» La matanza continuó los días siguientes en las otras prisiones: en la Force a la una de la madrugada, en la Conserjería en la mañana del día 3, luego en San Bernardo, en el Châtelet, en San Fermín, en la Salpêtrière, por último, el 4 de septiembre, en Bicètre. La embriaguez de matanza era tal, que indistintamente se daba fin a los presos por delitos comunes que a los de derecho político, a las mujeres que a los niños. Ciertos cadáveres, como el de la princesa de Lamballe, sufrieron afrentosas mutilaciones. La cifra de los muertos varía, según los diversos evaluadores, entre 1.110 y 1.400…Los periódicos girondinos –y en aquellos entonces lo eran casi todos– o hicieron la apología de las matanzas o alegaron en su favor circunstancias atenuantes…el secretario de Danton, Fabre de Églantine, hizo una calurosa apología de las matanzas y las presentó como ejemplo al resto de Francia”[3]


[1]Ambiente de la Revolución Francesa. Manuel Haro. http://www.manuelharo.com/docs/revolucion_francesa.pdf
[3]La Revolución Francesa. Albert Mathiez.
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